¿Alguna vez te dio miedo saber cómo serían las cosas si no las hicieras con alguien al que se lo prometiste? Mi respuesta sería obviamente "sí". Ella y yo, prometiéndonos ir juntas a por el vestido, ir juntas a por los zapatos, ir juntas hacia ese fin que nos marcaría demasiado. Antes de que me dijera que se iba, antes de decirle adiós; pensaba en nosotras, de cómo sería el día en que tendríamos que graduarnos. La veía a ella, preciosa como siempre y me veía a mí junto a ella. Lo vi todo tan claro, más bien tendría que decir que, lo vimos tan claro tanto ella como yo. Vi las vías del tren: pasado, presente y futuro. Nos vi a ella y a mí, las locuras pasadas, las peleas pasadas, un pasado que ahora me duele y a la vez me hace feliz. Nos vi a ella y a mi en el presente; ella Arte y yo Ciencias. Ella dibujando su vida, yo estudiando la vida. Nos vi a ella y a mi en el futuro; repitiendo esos veranos juntas, esos nombres en clave que sólo sabíamos ella y yo para picarnos... Lo vi todo en esas vías. Pero, ahora, no veo nada de eso. Veo las vías que tengo con otras personas a las que amo mucho pero, no consigo ver las que me relacionaban con ella y asusta, joder que si asusta. Es una pesadilla constante, en la que tienes miedo de saber cómo serán las promesas no cumplidas sin ella. No trato de decir que dependo de ella para no tener miedo pero, jamás se me cruzó en la cabeza la idea en la que no estuviese conmigo, que no hiciésemos todo lo que dijimos. Me da miedo pensar que ese día quince en el que me gradue también pensaré que ese día harán cuatro meses desde que te fuiste y no te tenga a mi lado.
viernes, 4 de mayo de 2012
sábado, 14 de abril de 2012
¿Sólo doy problemas?
+¿Qué te pasa? ¿Tienes sueño?
-Sí...
+¿A qué hora te acostaste anoche?
-A las doce y algo, me quedé dormida.
+¡Claro! Tu te levantas temprano y te acuestas muy tarde.
-Si no me da sueño...
+¡Pues hoy no sales! ¿No estabas mala? Pues no sales. Que con lo que te pasa, a tu madre y a mí sólo nos das problemas.
Le cerré la puerta en las narices. ¿Qué? ¿Qué sólo daba problemas? ¿Sólo soy una persona que da problemas...? Con rabia en la sangre, con "Mirror" de fondo y muchas ganas, empecé a decirle nuevamente "Hola" a una de mis mejores amigas; la cuchilla. Mientras él no paraba de llamar a mi puerta y hacer que la abriese, con los sentimientos por el suelo seguía haciendo una obra de arte en mi brazo. Y ella, mi madre, a la única que le dejé que entrase cuando llegó a casa, me preguntó con ternura qué me pasaba y yo, no fui capaz de decir nada sólo de callar y mirar al techo intentando tapar mis heridas.
Luego con tan solo hacer que me ría y venir a mi cuarto, ¿crees que me va a dejar de doler lo que me dijiste? Ahora, aunque llueva quiero salir y abandonar este sitio para irme a mi favorito...
-Sí...
+¿A qué hora te acostaste anoche?
-A las doce y algo, me quedé dormida.
+¡Claro! Tu te levantas temprano y te acuestas muy tarde.
-Si no me da sueño...
+¡Pues hoy no sales! ¿No estabas mala? Pues no sales. Que con lo que te pasa, a tu madre y a mí sólo nos das problemas.
Le cerré la puerta en las narices. ¿Qué? ¿Qué sólo daba problemas? ¿Sólo soy una persona que da problemas...? Con rabia en la sangre, con "Mirror" de fondo y muchas ganas, empecé a decirle nuevamente "Hola" a una de mis mejores amigas; la cuchilla. Mientras él no paraba de llamar a mi puerta y hacer que la abriese, con los sentimientos por el suelo seguía haciendo una obra de arte en mi brazo. Y ella, mi madre, a la única que le dejé que entrase cuando llegó a casa, me preguntó con ternura qué me pasaba y yo, no fui capaz de decir nada sólo de callar y mirar al techo intentando tapar mis heridas.
Luego con tan solo hacer que me ría y venir a mi cuarto, ¿crees que me va a dejar de doler lo que me dijiste? Ahora, aunque llueva quiero salir y abandonar este sitio para irme a mi favorito...
Obra de arte
¿Sabes? Voy a crear una perfecta obra de arte. Para ello,
simplemente, voy a necesitar cuatro cosas fundamentales. Voy a necesitar el
perfecto pincel; una cuchilla. Necesitaré solamente un color; la sangre que
desprenda mi piel. Necesitaré un lienzo perfecto, para ello, utilizaré mi
cuerpo. ¿Qué me falta? ¡Ah, sí! Necesitaré mucha rabia para crear mi obra. Trazaré
unas líneas perfectas llenas de asco y, luego, muchas otras llenas de rabia. Será una perfecta obra de arte.
lunes, 9 de abril de 2012
Esqueleto
Desquiciada. Extasiada. Demasiado muerta, diría yo. Se dice, que ese ser lleno de locura llego hasta tal punto, que se convirtió en una locura demasiado suicida. Harta de esa tortura que la atormentaba, de aquellos sentimientos de culpa que la invadían, de aquellos ojos que la atormentaban, de aquella piel tatuada que seguían unas líneas perfectamente imperfectas. Harta, del recuerdo. Harta, de pensar en ese cuerpo esquelético que tanto le gustaría obtener...
Yo la vi. La vi chillando, llorar, entumecer sus ojos hasta tal punto de quedarse ciega por las lágrimas. Yo la vi. La vi suplicando el regreso, echándose la culpa de no haber podido hacer feliz a un ser muy amado por ella. Yo la vi; matándose por dentro y por fuera. Yo la vi, clavándose las uñas en la piel arrancándose cada pedazo de ella. La escuché chillar de dolor y placer al mismo tiempo; completamente en frénesi. Yo la vi, arrancando su corazón del pecho, los ojos, todo... Yo la vi. Hecha huesos, sin un sitio al que ir, sin nada que la hiciera esclava de su ser. Lo único que escuché acerca de ella fue que encontraron un cuerpo muerto, agarrando una botella con una nota, cerca de las vías de un tren.
Yo la vi. La vi chillando, llorar, entumecer sus ojos hasta tal punto de quedarse ciega por las lágrimas. Yo la vi. La vi suplicando el regreso, echándose la culpa de no haber podido hacer feliz a un ser muy amado por ella. Yo la vi; matándose por dentro y por fuera. Yo la vi, clavándose las uñas en la piel arrancándose cada pedazo de ella. La escuché chillar de dolor y placer al mismo tiempo; completamente en frénesi. Yo la vi, arrancando su corazón del pecho, los ojos, todo... Yo la vi. Hecha huesos, sin un sitio al que ir, sin nada que la hiciera esclava de su ser. Lo único que escuché acerca de ella fue que encontraron un cuerpo muerto, agarrando una botella con una nota, cerca de las vías de un tren.
miércoles, 28 de marzo de 2012
Mar
¿Y qué se supone que hacía ella allí? ¿En qué o en quién estaría pensando? No lo sabía. Me producía una sensación tan incómoda esa situación. Le estaba privando de su libertad pero, no sabía porqué, me resultaba curioso observar a aquella muchacha que parecía tener unos diecisiete años o algunos más. Me resultaba curioso que los quince minutos que llevaba allí, no se había movido en ningún momento. ¿Tan profundos serían sus pensamientos como para quedarse mirando el mar sin hacer nada? Me senté yo también, quería acompañarla sin que se diera cuenta: me producía una gran curiosidad. Pero... ¿Qué estaba haciendo? Era tan impropio de mí el hecho de quedarme mirando. Me levanté para marcharme y dejarla sola pero, ella se me adelantó saltó de aquella pequeña roca y se encaminó hacia el mar. Cogió una botella de cristal que estaba en el suelo, la besó e hizo un ágil movimiento de muñeca y la arrojó al mar. Mirando al horizonte, vi, que se arrodilló y agachó la cabeza entre sus rodillas. Supe en aquél momento que era la hora de irse, de dejarla sola, de que disfrutase de ese momento de privacidad. Y una vez más me volteé para observarla y pude notar que era una muchacha más joven de lo que había pensado y que seguramente escondía, en su interior, algo muy pesado.
miércoles, 14 de marzo de 2012
Me, Myself and I...
Puedo escribir ese garabato en un papel, puedo pronunciarlo
sin equivocarme, puedo gritarlo en mitad de una tormenta, puedo dibujarlo en la
orilla de una playa mientras escribo una parte de mí misma en un papel, meterlo
en una botella y arrojarlo al mar; puedo mantenerlo varias horas en mi
consciencia, puedo ver el pasado y el presente de ese nombre, puedo saber cosas
de ella sin tener que persuadirla demasiado, puedo derramar lágrimas al
escucharlo ya que es lo que más odio. Puedo sentarme tranquilamente en un sitio
y escribirlo con la punta de una tiza hasta cansarme de hacerlo, puedo sentir
curiosidad al no sentir nada por ella, puedo saborear el dulce y atractivo
placer de saber todo o nada de ella. Puedo saber todo eso porque, ese nombre,
es el mío.
He llegado a pensar más de una vez que no necesito un
nombre. He llegado a pensar en meterlo en una botella y que se lo lleve el mar.
He pensado en tacharlo de mi cabeza pero, me es imposible. He pensado en
escribírmelo en el brazo y tacharlo a cuchilladas. He pensado en escribirlo en
mis dedos y ensuciarlos con mis arcadas. He pensado en clavármelo los ojos
para llorarlo…
Un día, sin motivo, llegué a la conclusión de que no necesitaba
un nombre para saber la persona que soy y ahora lo sé. Abandoné para siempre mi
nombre para convertirme en: “Locura”. Una locura que no necesita un nombre para
saber quién es, una locura que va corriendo en busca de la libertad, una locura
a la que no le importa ir despacio de vez en cuando, una locura distinta; como
nunca la hubo. Una locura que por mucho que se odie, se asquee, no va a
renunciar a ser lo que es.
lunes, 5 de marzo de 2012
Recuerdos
Y hoy es uno de esos extraños días en los que mis ojos dejan de observar lo que le rodea y, empieza a viajar en el mundo de los recuerdos y las reflexiones. El piano suena, mi mente viaja; siento, pero, a la vez no lo hago. Y mi pregunta es; ¿qué sería de nosotros si nos desprendiésemos de nuestros recuerdos?. La respuesta es clara; "Si nuestra mente se desprendiese de nuestros recuerdos fragmentados como las plumas de un pájaro, gozaríamos de la libertad de nuestros actos pasados y presentes pero, no gozaríamos de la alegría, tristeza o experiencia de ellos". No tener esas plumas, sería como cuando nacemos, cuando nos recuerdan lo que hacíamos de recién nacidos; prácticamente, no sentimos nada respecto a eso, ni añoranza, ni alegría, ni tristeza, nada.
"Y mientras caminaba la vi. Estaba oliendo algo que no pude reconocer, me acerqué con sigilo y, llegué en el momento en el que sus ojos se empapaban en lágrimas. ¿Por qué lloraba?. ¿No debería sentir libertad y felicidad por el hecho de haberse desprendido de aquellas cadenas que la torturaban?. Me aventuré a mirarla de nuevo se iba, pero de un modo extraño. Iba tocando cada cosa que veía como si con eso llegaría a recordar algo.
Y al caer la noche, sin dejar de perseguirla, se sentó en un banco. De pronto, cogió una cajita que me provocó mucha curiosidad y, sin dejar de mirarla, sacó unas fotos. Pasando una a una, mirándolas delicadamente, intentando disfrutar de esos pequeños fragmentos de sus recuerdos, intentando de que volviesen a florecer. Nada, no conseguía nada por mucho de que lo intentase. Tiró las fotos al suelo y se fue corriendo. ¿Qué fue lo que ocurrió? ¿No debería ser feliz? Miré las fotos. Ella estaba abrazada a un muchacho joven, en otra estaba ella con una niña pequeña, otros de vacaciones familiares... Recuerdos preciosos. En ese momento lo entendí. Feliz, es aquél que goza de recuerdos; libre, es aquel que no puede recordar ni su nombre"
Ahora que soy joven, espero de tener esas plumas y no me gustaría desprenderme de ellas...
"Y mientras caminaba la vi. Estaba oliendo algo que no pude reconocer, me acerqué con sigilo y, llegué en el momento en el que sus ojos se empapaban en lágrimas. ¿Por qué lloraba?. ¿No debería sentir libertad y felicidad por el hecho de haberse desprendido de aquellas cadenas que la torturaban?. Me aventuré a mirarla de nuevo se iba, pero de un modo extraño. Iba tocando cada cosa que veía como si con eso llegaría a recordar algo.
Y al caer la noche, sin dejar de perseguirla, se sentó en un banco. De pronto, cogió una cajita que me provocó mucha curiosidad y, sin dejar de mirarla, sacó unas fotos. Pasando una a una, mirándolas delicadamente, intentando disfrutar de esos pequeños fragmentos de sus recuerdos, intentando de que volviesen a florecer. Nada, no conseguía nada por mucho de que lo intentase. Tiró las fotos al suelo y se fue corriendo. ¿Qué fue lo que ocurrió? ¿No debería ser feliz? Miré las fotos. Ella estaba abrazada a un muchacho joven, en otra estaba ella con una niña pequeña, otros de vacaciones familiares... Recuerdos preciosos. En ese momento lo entendí. Feliz, es aquél que goza de recuerdos; libre, es aquel que no puede recordar ni su nombre"
Ahora que soy joven, espero de tener esas plumas y no me gustaría desprenderme de ellas...
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